Con un recorrido de unos 5 kms, la carretera discurre paralela al río Seceda, a través de un profundo valle que el río ha labrado. A los 3 Kms, un desvío a la izquierda, por una pista ade tierra, llegaremos a la aldea de Lousadela, asentada en u precioso valle, regado por el río Lóuzara, que cruzamos por un puente medieval. Una única vivienda y los restos de una antigua ferrería es lo que queda de esta peculiar aldea. La ferrería, que tuvo gran demanda en el pasado siglo, transformaba el mineral de hierro procedente del monte Formigueiros. Situándonos de nuevo en la carretera, nos dirigimos a Cortes, tradicional aldea con construcciones típicas de la montaña lucense, situada a orillas del Lóuzara, en un alto mirador natural de gran belleza entre castaños centenarios.